Vivo con ansiedad ¿Qué puedo hacer?

  • ¿La ansiedad que es? es una reacción humana natural que afecta a la mente y al cuerpo. Tiene una importante función básica de supervivencia: la ansiedad es un sistema de alarma que se activa cuando una persona percibe un peligro o una amenaza.
    Cuando el cuerpo y la mente reaccionan al peligro o la amenaza, una persona siente sensaciones físicas de ansiedad: cosas como la aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, tensión muscular, las palmas de las manos que sudan, un malestar en el estómago y temblor en las manos y las piernas. Estas sensaciones son parte de la respuesta del cuerpo de “huir o luchar”.
    Están provocadas por un aumento de la producción de adrenalina y otras sustancias químicas que preparan al cuerpo para escapar rápidamente del peligro. Pueden presentarse como síntomas leves o extremos.

¿Qué causa los trastornos de ansiedad?

Los expertos no saben exactamente qué causa los trastornos de ansiedad. Parece que hay varios aspectos que intervienen, como la genética, la bioquímica del cerebro, una respuesta hiperactiva de lucha o huida, circunstancias estresantes de la vida y comportamiento aprendido.
Para el tratamiento de los trastornos de ansiedad se debe acudir a profesionales de salud mental o a terapeutas. Un terapeuta puede estudiar los síntomas que presenta una persona, diagnosticar el trastorno de ansiedad específico e idear un plan para ayudar a que la persona encuentre alivio.

Comencemos por definir ¿qué es la ansiedad?

La ansiedad es un trastorno causado por largos períodos de estrés, miedo y preocupación que se exterioriza en nuestro cuerpo a través de molestos síntomas como el nerviosismo, la angustia o la tensión muscular constante. Las personas que sufren estrés o ansiedad de forma prolongada tienen una alta probabilidad de llegar a sufrir también depresión.

Resumen: La ansiedad es una reacción humana natural que afecta a la mente y al cuerpo.

¿Cómo saber que estamos enfrentando un cuadro de ansiedad?

Cuando nos enfrentamos a una situación real de peligro, miedo u otras circunstancias las cuales creemos nos pueden causar daño físico o emocional, nuestro cuerpo activa sus defensas para protegernos, hace latir el corazón más fuerte para mandar más sangre a los músculos, la respiración aumenta, los músculos se tensan y aumenta la atención de todos los sentidos. En este caso el estrés generado ayuda a protegernos ante un peligro o amenaza real y no supone ningún problema para nuestra salud.

Cuando por el contrario no existe motivo real de peligro y nuestra percepción de la realidad indica lo contrario se produce lo que se llama ataque de ansiedad, que no es más que la reacción del cuerpo ante una amenaza imaginaria, llevándonos a un estado de pánico e inseguridad constante y sin sentido.

Resumen: Cuando tenemos ataques de ansiedad nos empezamos a asustar Pues bien, no hay solo un motivo que la provoque, sino que son varios los factores que pueden explicar el surgimiento de los ataques de ansiedad.

¿Cuáles son los Síntomas de ansiedad?

La ansiedad se puede manifestar de muchas formas diferentes y por lo general no suelen producirse de forma aislada sino que suelen manifestarse varios síntomas a la vez, agravándose los unos a los otros. Los síntomas de ansiedad se dividen en varios grupos y están relacionados e influyen entre sí.

Los síntomas fisiológicos son los que percibimos más fácilmente y los que producen un cambio o un funcionamiento anormal en nuestro cuerpo. En líneas generales, podemos descomponer los síntomas en los tres ejes de respuesta de esta emoción.

*Síntomas cognitivos: pensamientos automáticos negativos, en especial la anticipación de eventos que puedan ser peligrosos, preocupaciones, obsesiones o hipervigilancia. Por ejemplo, preocuparse por un examen, pensar que si me sigue latiendo el corazón con tanta fuerza me moriré de un infarto.

*Síntomas fisiológicos: Se dan como consecuencia de la activación de diferentes sistemas como el sistema autónomo o el sistema endocrino y comprenden desde taquicardia, sudoración tensión muscular, dolores de cabeza, molestias digestivas, boca seca, problemas de sueño y apetito o pérdida del apetito sexual.

*Síntomas conductuales: compulsiones, evitaciones, hábitos poco saludables de vida. Se refieren a la conducta observable del sujeto. Por ejemplo ante una situación que nos pone nerviosos podemos fumar más, comer en exceso, movernos de un lado para otro, llorar, gritar etc.

¿Qué causa los trastornos de ansiedad?

Influencia genética: Genéticamente podemos estar más predispuestos a tener ansiedad, pero tan solo es una predisposición. Es decir, que no tenemos por qué tener ataques de ansiedad de un modo irremediable, sino que solo es un pequeño factor que nos hace ser un poco más ansiosos.

Estilo educativo sobreprotector: La sobreprotección nos hace más vulnerables y temerosos ante los problemas, ya que habitualmente nos lo han resuelto. Así, ante cualquier síntoma o dificultad, podemos reaccionar con ansiedad y frustración, aumentando la posibilidad de no poder resolver la situación y haciendo que nos preocupemos por los síntomas que tenemos de ansiedad.

Características personales: (susceptibilidad a la ansiedad), muchas personas son fácilmente sugestionables. Así, si ven que alguien ha tenido una enfermedad se preocupan y piensan que pueden estar enfermas, o simplemente con cualquier síntoma de ansiedad pueden interpretarlo como que les está pasando algo terrible.

Ocurrencia de eventos estresantes: (conflictos interpersonales, estrés laboral) y proceso de atribución errónea o condicionamiento supersticioso (asociando a sensaciones físicas, pensamientos y creencias de que algo catastrófico sucederá, “me voy a morir” “no puedo respirar”. Habitualmente, el primer ataque de ansiedad viene tras una situación de mucho estrés y ansiedad que han sido mal gestionadas. No tiene por qué ser justo en ese momento, muchas veces sucede justo después, cuando ya está presente la tranquilidad o cuando ya todo ha pasado.

Elevada ansiedad general: Estrategias ineficaces para afrontar el estrés, tras años estresados por no tener estrategias para poder canalizar esa ansiedad, acaba desembocando en un ataque de ansiedad.

Tipos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad se dividen en diferentes tipos según sus síntomas, que pueden variar en función de cada persona y de la cantidad e intensidad de los mismos.

La agorafobia

Es un tipo de trastorno de ansiedad en el que tienes miedo a los lugares o las situaciones que podrían causarte pánico y hacerte sentir atrapado, indefenso o avergonzado, y a menudo evitas este tipo de lugares o situaciones.

El trastorno de ansiedad a causa de una enfermedad

Consta de síntomas de gran ansiedad o pánico que son consecuencia directa de un problema de salud física. Cuando la persona revive el hecho que le ha causado el trauma puede experimentar los siguientes síntomas: pesadillas, sentimientos de ira, irritabilidad o fatiga emocional, desapego hacia los demás.

El trastorno de ansiedad generalizada

Consiste en sentir ansiedad y preocupación persistentes y excesivas por ciertas actividades o situaciones, incluso cuestiones ordinarias y rutinarias. Por lo general, ocurre junto con otros trastornos de ansiedad o depresión.

El trastorno de pánico

Implica episodios repetidos de sentimientos repentinos de gran ansiedad y miedo o terror que alcanzan un pico en un lapso de pocos minutos (ataques de pánico). Es posible que sientas que algo muy malo va a suceder pronto, que tengas dificultad para respirar, te duela el pecho o el corazón se acelere con aleteos o golpeteos (palpitaciones cardíacas).

El mutismo selectivo

Es una incapacidad sistemática de los niños para hablar en ciertas situaciones, como la escuela, incluso cuando pueden hablar en otras situaciones, como con familiares cercanos en el hogar. Esto puede interferir en el funcionamiento escolar, laboral y social.

El trastorno de ansiedad por separación

Es un trastorno que ocurre en la niñez caracterizado por una ansiedad excesiva con respecto al nivel de desarrollo del niño y que se relaciona con el hecho de separarse de los padres u otras personas que tienen funciones parentales.

El trastorno de ansiedad social (fobia social)

Implica altos niveles de ansiedad, miedo y evasión de situaciones sociales debido a sentimientos de vergüenza, timidez y preocupación por que otros te juzguen o vean de manera negativa.

Las fobias específicas

Se caracterizan por sentir gran ansiedad cuando te expones a objetos o situaciones específicos; además, conllevan un deseo de evitar dicha exposición. Las fobias provocan ataques de pánico en algunas personas.

Resumen: Si los factores ambientales influyen en el desarrollo del trastorno de ansiedad, esta podría ser la razón de que haya una probabilidad más alta de enfermedad en el entorno familiar afectado.

Cómo se tratan los trastornos de ansiedad

Para el tratamiento de los trastornos de ansiedad se debe acudir a profesionales de salud mental o a terapeutas. Un terapeuta puede estudiar los síntomas que presenta una persona, diagnosticar el trastorno de ansiedad específico e idear un plan para ayudar a que la persona encuentre alivio.
Para eliminar, controlar y disminuir los síntomas de un ataque de ansiedad se aconsejan una serie de ejercicios y recomendaciones que además te ayudarán a conciliar el sueño de forma natural, aumentar el nivel de concentración y a conseguir un descanso de calidad entre otros muchos beneficios, permitiendo un estado de tranquilidad mental absoluto.

Realizar Técnicas de relajación

También ayudan las técnicas de relajación (muscular progresiva, respiración, imaginación, entre otros). Con ellas se reduce la activación fisiológica, se sueltan los músculos, etc. “Cuando se entrenan estas habilidades, los problemas empiezan a resolverse”. “El paciente continúa se da cuenta de sus errores y los corrige. Así empiezan a aliviarse los problemas”.

Hacer ejercicios físicos

Es sin duda una estrategia muy buena para calmar la ansiedad. Contra la ansiedad se recomienda ejercicios de respiración como por ejemplo los que te pueden enseñar en una clase de yoga, organiza tu tiempo y haz una planificación semanal de tus cuestiones más importante para evitar que tus tareas te superpongan y que de esta forma aflore la ansiedad.
Trata de hacer actividades que te saquen de la rutina y de los pensamientos que te alteran. Por ejemplo, una caminata o un viaje al campo o la playa, noche de cine.

Terapias de conversación

Su médico de cabecera pudiera referirlo(a) a un asesor psicológico o terapeuta para recibir tratamiento. Hablar de sus problemas con un asesor psicológico podría ayudarle a afrontar mejor su ansiedad. El asesoramiento psicológico puede serle particularmente beneficioso si usted sufre de un trastorno de pánico, una fobia social o un trastorno de ansiedad generalizada, en especial a corto plazo, pero no es adecuado para todas las personas.
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tratamiento psicológico a corto plazo. La TCC ayuda a contrarrestar la conducta, los pensamientos y los sentimientos negativos, y resulta particularmente adecuada si usted tiene problemas tales como fobias o ataques de pánico.

Trata de implementar una dieta sana, variada y nutritiva

Hay estudios que demuestran una relación entre los ácidos grasos esenciales y el ácido fólico con el estado de ánimo y la aparición de síntomas como la depresión, por lo que podrían ser muy útiles en el tratamiento coadyuvante de estas patologías. Otro tanto ocurre con el consumo de ácidos grasos poliinsaturados, que están implicados en la prevención de trastornos del estado de ánimo, estos ácidos se encuentran en alimentos como, pescados, aceites vegetales, u otras comidas marinas, su ingesta se ha relacionado con una disminución del riesgo de padecer depresión, además se ha observado que un adecuado nivel de ellos mejora ciertas alteraciones a nivel cognitivo.
Se sabe que el ácido fólico y la vitamina B12 se encuentran involucrados en la síntesis del metabolismo de la serotonina y de otros neurotransmisores, por lo que se le ha dado un papel relevante en la regulación del estado de ánimo.

Medicamentos

Hay diferentes tipos de medicamentos que pueden usarse para tratar los trastornos de ansiedad. Según el grado en que le afecte la ansiedad, su médico de cabecera pudiera recetarle alguno.

Resumen: Como parte del tratamiento multidisciplinar fundamental en los trastornos de ansiedad, se realiza un tratamiento psicoterapéutico con enfoque cognitivo conductual. Se centrará en aumentar la capacidad del paciente para identificar preocupaciones, controlar la sintomatología asociada a éstas, facilitar su afrontamiento de manera adaptativa y modificar creencias disfuncionales.