El picante; ¿Acelera el metabolismo?

¿Que conoces del picante? ¿Cómo ayuda a perder peso? Según una reciente investigación realizada en la Escuela de Farmacia de la Universidad de Wyoming, los alimentos que contienen chile picante también conocido como ají pueden ayudarnos a quemar grasas sin tener que restringir las calorías de nuestra dieta.

Descubrió que la capsaicina (el compuesto que hace que los chiles sean picantes) podría ayudar a prevenir la obesidad al estimular la termogénesis y la quema de energía.

La capsaicina es la responsable de que nos “arda” la boca cuando comemos picante. Pero además de esta sensación, para muchos desagradable y para tantos otros todo un vicio, este componente puede ayudarnos a quemar grasas gracias a lo que provoca en nuestro cuerpo.

Cuando hablamos de un metabolismo “lento” o “rápido” nos referimos a la velocidad con la que nuestro cuerpo realiza todas estas funciones. Y esto es importante en lo que respecta a nuestra tendencia a ganar o perder peso.

Cuando nuestro metabolismo es más rápido, el cuerpo quema más calorías, incluso cuando no está realizando ninguna actividad física: el conocido como metabolismo basal, esto es, la energía que nuestro cuerpo consume diariamente para funcionar sin ningún tipo de actividad adicional más allá de las funciones esenciales (las que quedan activas mientras dormirmos).

A continuación te ofrecemos el beneficio del picante en el metabolismo por los que deberías poner un poco de picante en tu vida, ¡pero siempre con moderación!

¿Qué es el Picante?

Los deliciosos platos picantes que degustamos hoy como parte de muchas tradiciones culinarias alrededor del mundo, no son en realidad nada nuevo.

 Se sabe que los seres humanos hemos estado consumiendo pimientos y otras especias picantes por más de 6.000 años. La verdadera trayectoria de estas costumbres tan populares hoy en día es tan interesante y rica como el propio sabor de esta comida.

Los investigadores creen que los pimientos son originarios de la selva amazónica en Sudamérica. Se piensa que se esparcieron hacia Centro, Norteamérica y el Caribe de manera natural y apoyada por la agricultura aborigen precolombina. Lo que sí se sabe con certeza es que Cristóbal Colón las introdujo en Europa al regresar de América.

El Ají o Picante es un género de plantas angiospermas, dicotiledóneas nativo de las regiones tropicales y subtropicales de América y que pertenecen a la familia de las solanáceas.

 Comprende cuarenta especies aceptadas, de las casi 200 descritas, herbáceas o arbustivas, generalmente anuales, aunque las especies cultivadas prácticamente en el mundo entero se han convertido en perennes en condiciones favorables.

Parientes genéticos de un extenso grupo de plantas entre ellos la papa, el tomate, la berenjena y el tabaco. Además de ser un producto utilizado actualmente en la mayoría de las cocinas del mundo, son una rica fuente de vitaminas y nutrientes, es la base de varios productos farmacéuticos, colorantes naturales, cosméticos y repelentes.

Genética del ají

Diversos nombres comunes se refieren a los frutos, inmaduros, maduros o secados, de unas cuantas especies del género, según su forma, su color, su sabor, sus usos o su procedencia.

Según los investigadores, variedades de ajíes como el Capsicum Pubescens domesticado, por ejemplo, está muy extendido en los Andes que van desde Bolivia hasta Colombia, pero está apenas representado en las colecciones de herbarios del mundo.

 La comprensión de cada una de estas plantas domesticadas es fundamental para apreciar su origen y evolución. Los datos de fitomejoramiento y citogenética confirman que las especies domésticas pertenecen a tres linajes genéticos distintos y separados.

 Algunos estudios han sugerido dos linajes distintos basados en agrupaciones de flores blancas y moradas, pero una evaluación de datos más reciente aboga por el reconocimiento de los tres linajes genéticos distintos.

Tipos de ajíes disponibles

Ají morrón

Existen muchas variedades y colores, lo importante es saber que su sabor es dulce. Si en su base tiene tres protuberancias son más dulces que la variedad que tienen cuatro que suelen ser más amargos. Como regla general cuanto más chicos suelen ser un poco más picantes pero siempre con la predominancia dulce. Además, los morrones rojos tienen más vitamina C que una naranja y cuando se los consumen verdes no son tan dulces.

Ají Putaparió

Conocido así en Argentina en Chile producto de la exclamación que produce si se lo come crudo, este ají es de color amarillo, naranja o rojo cuando está maduro. Son ideales para saborizar aceites, en sopas o en salsas en donde se usan sin semillas ni nervaduras. También son ideales para hacer conservas con ajo.

Ají Kitucho

Su nombre deriva del quechua y hace referencia a su pequeño tamaño. Autóctono de Salta. Dentro de la escala Scoville se ubican por encima del ají jalapeño. Por su tamaño, es difícil deshacerse de las semillas y resulta muy picante, por lo que no se suele usar crudo sino en aceite, vinagre o licuado en salsa.

Ají Limo

De origen peruano, este fruto llega a medir más de 10 cm y es uno de los más picantes, tiene un aroma muy frutado y los colores van desde el verde, amarillo, rojo, anaranjado y llegando al morado cuando está totalmente maduro. A veces se lo confunde con el ají habanero por su forma. En la cocina se lo usa para darle el detalle necesario al tirado o al cebiche.

Ají Rocoto

El color varía desde el verde, amarillo, rojo o naranja. Tiene aspecto a un morrón con piel gruesa y muy carnosa. Sus semillas son particulares porque son de color negro. Al ser muy picante se lo usa en encurtidos, salsas o platos como el rocoto relleno, también se usa en cebiches y tiraditos. Atento en Perú al rocoto relleno, un plato callejero en la sierra que encanta.

Ají amarillo.

Típico de la gastronomía peruana y boliviana, es un tipo de ají que se emplea en pasta para saborizar, por ejemplo, platos tan clásicos como el ají de gallina. Es suave de picor, pero el truco está en el sabor y el color que aporta. Sin el ají amarillo, a los platos peruanos les faltaría un detalle que los hace universales.

Composición Nutricional del Ají; ¿Que contiene?

El valor nutricional del ají es significativo. Los rojos son muy ricos en vitamina C, aún más que los cítricos. Los ajíes verdes (tienen ese color por que se los corta antes que maduren) o amarillos tienen menos vitaminas que los rojos.

 Contiene más vitamina A que cualquier otra planta comestible, además de ser una excelente fuente proveedora de Vitaminas B, hierro, tiamina, niacina, potasio, magnesio y riboflavina. Para las personas que se cuidan de ciertos alimentos, el ají está libre de colesterol y grasas saturadas. Recomendable también para las dietas bajas en sodio y altas en fibra.

Los carotenoides desempeñan un papel importante en la salud humana. Actúan como antioxidantes biológicos, protegiendo las células y tejidos de los efectos dañinos de los radicales libres

Generalmente, el pimentón es una buena fuente de carotenoides, que puede variar en la composición y la concentración debido a las diferencias en la genética y la maduración de los frutos.

Los fenólicos son metabolitos secundarios en las plantas compuestas de ácidos fenólicos (fenoles con grupo carboxilo) y polifenoles (incluyendo los flavonoides). Un número de estudios han demostrado que los compuestos fenólicos y flavonoides poseen propiedades antioxidantes, anti-muta génicas, anticancerígenas, anti-alérgicas y anti-inflamatorias, así como la capacidad de modificar la expresión génetica.

¿Por qué unos pican y otro no? ¿Y su relación con acelera el metabolismo?

Los ajíes arden en la boca porque tienen capsaicina, una sustancia que sirve de defensa a la planta para evitar que sus frutos no depredados, aunque a nosotros nos encanta.

Todos los alimentos picantes, contienen capsaicina, un tipo de resina que actúa como un excelente principio activopara acelerar el metabolismo tiene propiedades analgésicas, anticancerígenas, antiinflamatorias y antioxidantes. Pero, además, puede reducir la mortalidad.

Lo que hace es estimular el receptor cerebral que controla la temperatura del cuerpo, y así, obliga al organismo a consumir más energía, es decir, a consumir las reservas de grasa acumulada en los tejidos adiposos. Nos ayuda también a evitar la retención de líquidos. Nos da sensación de saciedad.

La comida picante es adecuada para inhibir la proliferación de células grasas inmaduras, evitando que lleguen a convertirse en adultas y en ese tipo de grasa más resistente que origina la obesidad.

Al comer chiles o alimentos parecidos se aumenta de inmediato la actividad metabólica alrededor de un 20% y ésta se mantiene durante un máximo de treinta minutos. Durante ese rato, el cuerpo quema grasas.

Añadir picante a las comidas no solo es una buena idea para adelgazar, además podría tener otros beneficios importantes. Según un reciente estudio epidemiológico, dirigido por investigadores chinos y publicado en el ‘British Medical Journal’, en el que se analizó el impacto del picante en la dieta de más de 485.000 individuos, las personas que comen picante una o dos veces a la semana, tienen un riesgo de muerte un 10% menor que aquellas que no lo toman.

La capsaicina podría utilizarse para el desarrollo de un nuevo medicamento para la prevención y el tratamiento de enfermedades metabólicas como la obesidad, la hipertensión o la diabetes tipo 2”.

La Federación de Sociedades Americanas para la Biología Experimental* sugiere que después de consumir alimentos picantes, la tasa metabólica puede aumentar de un 15 a un 20 por ciento durante las dos horas siguientes. Otros estudios mencionan que puede aumentar la oxidación de las grasas, ayudando al cuerpo a utilizarlas como fuente de energía.

Por otro lado, la capsaicina tiene también el efecto de suprimir el apetito, puede incluso ayudarte a detener los antojos por alimentos grasosos, salados y dulces.

Resumen:Recuerda que debes consumirlos como parte de un plan de dieta balanceado y nunca exceder su consumo.

Cuál es el mecanismo para acelerar el metabolismo

Muchas personas utilizan el picante con fines dietéticos o para adelgazar.

 ¿Cómo se explica esto? 

Por una parte, la capsaicina estimula el receptor cerebral que controla la temperatura del cuerpo, por lo que nos obliga a consumir más energía o, en su defecto, tirar de reservas del organismo (la grasa acumulada en los tejidos adiposos) para poder efectuar esta subida de temperatura.

Por otra parte disminuyen los lípidos corporales. Según algunos investigadores, además de inhibir la <proliferación de células grasas inmaduras, o pre-adipocitos, la capsaicina estimula su muerte celular programada (apoptosis). Este descubrimiento podría ser de una importancia relevante en el tema de obesidad, ya que demuestra que a un uso controlado o prescrito por médicos impediría que los pre-adipocitos, que son las células grasas que todavía no han llegado a células adultas, se desarrollen hasta células grasas adulta.

No todos los estómagos toleran el picante

La comida picante siempre y cuando se tome con moderación y no se padezcan problemas intestinales no suele ser perjudicial para la salud. Sin embargo, tomada en exceso sí puede tener consecuencias negativa y por tanto no resulta conveniente habituarse a ella ni tomarla de una forma asidua y constante.

Nuestro organismo no es muy bueno metabolizando la capsaicina, por lo que podríamos decir que prácticamente expulsamos lo que ingerimos. Los receptores sobre los que actúa están en la epidermis, que hace que sus efectos irritantes se limiten a ambos extremos del tubo digestivo. Este es el motivo por el que el picante tiene fama de provocar molestias que se sufren en silencio.

Puede causar una irritación de las mucosas de nuestro sistema digestivo a todos los niveles (boca, esófago, estómago, intestino.) y ocasionar diferentes trastornos:
ardor, dolor abdominal, diarrea, entre otros de mayor gravedad.

Por este motivo, está desaconsejada en aquellas personas que padecen gastritis, úlceras, reflujo gastroesofágico, hernia de hiato, o cualquier tipo de inflamación del sistema digestivo.

Resumen:No existe ninguna fórmula mágica que nos ayude a perder peso sin esfuerzo o dedicación pero sí hay muchísimas ayuditas que podemos aprovechar para llegar a nuestra meta mucho más rápido.